JINDA HELP IN THE NIGHT

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JINDA HELP IN THE NIGHT

Mensaje por DANNYKAZU el Vie Ene 04, 2013 7:54 pm

YOOO AHORA UN SHOR PARA ASSIAN CON MUUUUCHO AMOUR... DOUZOO



HELP IN THE NIGHT



El engaño duele…
No sabía cómo hacer para asimilar lo que había vivido en aquellos minutos. Un torbellino de emociones me invadió la mente. Desilusión, bronca…excitación. Necesitaba irme lejos de allí.
Encontrar a mi novio con otra mujer me había descolocado. En lugar de armar un escándalo, me quede detrás de la puerta observando como él lo hacía con ella y yo solo atine a quedar mirando con cierto morbo aquella escena a tal punto de terminar excitado. Ryo se veía tan sensual mientras se hundía en la piel de aquella desconocida chica, la forma en la cual acariciaba su sexo con los dedos, de una manera delicada y sensual, como devoraba sus pechos y los mordisqueaba... como jadeaba y como movía sus caderas para hundirse más y más en ella.. Un placer que yo como hombre jamás le podría dar. Está situación era demasiado, una relación de 3 años... tal vez, era un amor unilateral, muchas veces escuche rumores acerca de mi relación con Nishikido Ryo, un profesor de ciencias del high school... La gente creía que el andaba conmigo por mi elevada posición económica, y es que, al ser yo el primogénito e hijo único de la Familia Ueda, una gran fortuna caía sobre mi... Aunque yo siempre he tenido lujos debido a la firma de arquitectos que he creado y no suelo emplear el dinero de mi familia.... Pero aun así, llevamos una vida que Ryo jamás se podría dar por si solo...
Hui del lugar, subí al automóvil y maneje sin dar cuenta donde estaba y a donde iba, cuanto más aceleraba, mis pensamientos pasaban como en una película queriendo estrellarse en el parabrisas junto con todas las lágrimas que me estaban ahogando. Necesita desahogarme, gritar. Llegue a una esquina, de algún lugar y frene de golpe al escuchar que algo había dado en el auto.
Lo que me faltaba. Pare y baje a mirar. Algo había roto el neumático delantero y no podía continuar, yo no tenía la menor idea que hacer y no encontraba el teléfono móvil para llamar al auxilio mecánico, seguro lo había olvidado en el edificio, en el apuro de salir de aquel lugar lo deje en una de las mesas, esa maldita costumbre de llevarlo en la mano.
Tendría que buscar ayuda.
A pocos metros había un bar abierto. Fui hasta allí a buscar un teléfono. Al entrar sentí las miradas posarse en mi, claro yo vestía con ropa fina y de exclusivos diseños, desencajaba totalmente en ese lugar donde la mayoría de los clientes de allí eran hombres, que vestían sencillo...sucio... mezclilla gastada y camisas sudadas, bebiendo cervezas y otros jugando al billar, muy pocos en compañía femenina, cosa que me parecía genial dado que no tenia ganas de ver mujeres revolcándose de nuevo...
Lentamente me dirigí hacia el mostrador, mi presencia en ese recinto no era para un chico de mi clase con rasgos tan delicados, piel tersa, cutis perfecto y un hermoso cabello castaño, pero hoy lo necesitaba. Le comente al cantinero que había tenido problemas con mi auto y precisaba un teléfono para llamar al auxilio, me dijo muy amablemente:
- No se preocupe beba tranquilo una copa, que tenemos alguien que puede ayudarlo, tiene su taller a unos metros, y está ahí jugando - señalando a un hombre que estaba en las mesas de billar. - Jin! Grito el hombre llamándolo. - Ven aquí la “señorita necesita tus servicios” - es el mecánico del barrio dijo.- Lo mire furioso ante su comentario, pero no estaba en posición de demostrar mi “hombría”, estaba en algún lugar alejado de casa, donde no conocía a nadie y expuesto a ser asaltado, así que termine por sonreírle sin ganas.
Aquel hombre dejo el taco y se dirigió hacia nosotros.
Jeans ajustados, camisa semi abierta y una sonrisa brillante que deslumbraría a cualquiera, nos miramos de pies a cabeza y saludo, pregunte si podría ayudarme, respondió que sería un placer ayudar a un pequeño en apuros. -solo le pido a que espere a que termine mi juego - me dijo. Yo no tenía prisa, la verdad es que quería desparecer en la noche y no volver a mi casa. Y debo admitir que su lenguaje formal hacia mi persona me parecía fuera de lugar, pero claro! Obviamente dada mi apariencia y mí ropa no podría ser de otra manera.
Éramos un contraste total!.
Pedí una copa para olvidar mis penas mientras miraba aquel lugar ajeno a donde yo sabía moverme, me pareció agradable y comencé a sentirme distendido. Me acerque a las mesas de juego a ver la partida. El mecánico cruzo miradas conmigo varias veces, me di cuenta como me miraba, sería por cómo yo estaba vestido, me había puesto muy sexy para mi novio esa noche y el muy cretino se estaba divirtiendo con otra.
Se notaba que sabía jugar y que bien se movía, era un tipo guapo, buena piel, músculos firmes y una barba incipiente que lo hacía más sexy. A cada bola que metía se lo festejaban. Se notaba que era la estrella del lugar. Termino ganando, se acerco a mí y dijo: - me ha traído mucha suerte esta noche jovencito, ahora vamos que soy todo suyo. El probablemente era menor que yo, pero no entraría en detalles con el.
Salimos juntos a la calle hasta donde se había quedado mi auto. Estaba bastante oscuro para ver, dijo que remolcaría el auto hasta su taller que estaba a unos metros para trabajar mejor. - así no estamos aquí que puede ser peligroso, más para usted - dijo de nuevo con esa formalidad que no encajaba.
Acepte por supuesto, toda esta situación había hecho por un momento que olvidará la traición de mi novio. Fui con aquel hombre hasta su taller y me quede mirándolo mientras cambiaba el neumático. Cada tanto me miraba de reojo, quizás noto mi intranquilidad. Mis manos jugaban nerviosas sobre la orilla de mi saco... jugaba con las llaves del coche que en repetidas ocasiones terminaron en el piso, mi ansiedad era notable y el reía tan seductoramente.
Era un hombre de aspecto sucio y corriente, tal vez vulgar pero se veía sumamente atractivo. Su pelo castaño revuelto y ese flequillo que llegaba a sus ojos le daban u aire misterioso y único.
- Puedo preguntar que hace un chico tan inocente y guapo como usted, solo por este barrio? –pregunto.
- Me perdí. Hoy no es una buena noche para mí. Quise ir lo más lejos posible y aquí estoy. Y apenas se manejar. - Y me reí…para no ponerme a llorar delante de él.
- Parece intranquilo. No tome a mal lo que voy a decir, pero si es por un amor y es lo que le ha hecho sufrir hoy no lo merece. Al verlo a usted uno tiene la sensación de estar con un ángel hecho solo para amarlo y disculpe mi atrevimiento.- Sus palabras me sacaron de lugar, me estaba halagando? Osea, éramos dos chicos y aun así el estaba halagándome y de que forma!!
Me pareció cursi y baka a la vez, como que estaba en una dimensión desconocida donde un tipo sucio y con posters de mujeres enseñando la piel, me decía cosas tan cursis... cielos! ¿A dónde vine a dar? Este pensamiento solo hizo que yo riera con ganas.
Él no estaba errado en sus comentarios. Nunca había sido infiel, había sido mi primer novio y el único hombre en mi vida, solo tenía ojos para él y ahí estaba con un hombre desconocido que adivino lo que yo deseaba en mi interior. Había hecho que yo comenzara a mirarlo de otra forma.
- Tiene razón, él no me merece. Debería comenzar a mirar a mí alrededor. – dije mirándolo a él. Tan seductoramente como me fuese posible, lamiendo mis labios mientras mis ojos recorrían su abdomen.
- Pues sí. Aquí me tiene a mí. Estoy libre para lo que guste.- Valla sorpresa! De verdad era posible?
Se veía fuerte, atractivo, trabajando duro y ensuciándose a esa hora solo para ayudarme. Empecé a alimentar esa fantasía de sentirme por un rato un chico malo e infiel y terminar por seducirlo. Estábamos solos, ¿porque no? , dos hombres necesitados.. El de placer y yo... necesitaba olvidar.
- Me gustaría tomar algo ¿tiene algo aquí? – dije
- Si. Yo vivo aquí atrás. Que quiere ¿le gustaría una cerveza? – vivía allí mismo? Era alguien bastante pobre, aún así tome valor.
- Si claro, dime donde están y yo voy por ellas.
- Yo te acompaño. Así conoce el camino y mi pequeño mundo..

Cruzamos un patio y entramos a la cocina. Tomo de la heladera dos cervezas, las abrió y me acerco una.
- Brindemos – dijo – por ti-… ¿no me has dicho tu nombre?
- Tatsuya... – omití mi apellido, ya que seguro era peligroso.
- Por este hermoso Tatsuya y por ese neumático roto que te ha hecho venir a mi…jajá
Nos tomamos un par de cervezas mientras charlábamos. Era un tipo agradable, simpático, seductor.
- Bueno es hora de volver a trabajar – me dijo.
Mientras él continuaba yo subí a mi auto y puse música, como para ambientar. Lo mire a los ojos con una sonrisa y le dije – Esta noche quería ir a bailar ¿Te gustaría bailar conmigo? – y le extendí mi mano, invitándolo.
Quedo sorprendido mirándome. Extendí los brazos hacia él y lo mire a los ojos rogándole que acepte mi invitación. Sus fuertes manos tomaron las mías con delicadeza y sentí el calor de su cuerpo acercarse a mí, había química entre ambos. Como si ya nos conociéramos.
- Vamos abrázame .Te doy permiso de que hagas lo que quieras hoy conmigo.- dije Mientras bailábamos y nuestros cuerpos se rozaban.
El deseo iba creciendo. Sentí su aliento caliente en mi cuello y mi corazón comenzó acelerarse. Deseaba el calor de un hombre que me acariciara, mientras me dejaba llevar por el instinto. Sus manos ardían en mi espalda y un burbujeo se extendió por mi vientre haciendo que mi sexo comenzara a palpitar encendiendo mis ganas.
Yo tendría que tomar la iniciativa, necesitaba desahogar y estaba muy caliente para continuar reprimiendo mis ganas por un hombre. Puse mis manos en sus glúteos para acercar su sexo al mío y comencé a besarlo suavemente. No pudo contenerse así que fue tomando confianza y comenzó a besarme más. Dedicado era para el arte de los besos y que bien lo hacía, suavemente explorando mi boca, mis labios, Dios como me gustaba! Siguió por mi cuello y por mis orejas. Estábamos excitadísimos.
Se detuvo un instante y me pidió que esperase, fue a cerrar el portón del taller, luego fue hacia un lavado a limpiarse las manos, volvió rápido y me levanto entre sus brazos para ponerme acostado sobre el capote del automóvil, ahora sí que estaba dispuesto a todo y el parecía querer dármelo. Comenzó con suavidad a besar mis brazos, después bajo lentamente por mis piernas, mis muslos y sabía lo que venía. Estaba ansioso de sentirlo, lo hacía tan bien que me estaba enloqueciendo con su lengua. Sin pudor me quito los zapatos y mordisqueo un poco mis pies, después se deshizo de mi pantalón y el bóxer, haciéndome sentir la fría lámina del coche bajo mi piel. Comenzó a lamer directamente mi piel, los muslos, la ingle, rodeando mi palpitante erección, llego hasta mi pubis y aparto la tela que tenía puesta de la remera y comenzó a besar mi sexo sin parar. ¡Oh me estaba matando de placer!! Comencé a sentir los espasmos y mis gemidos eran imparables. – Eres hermoso – me decía, mientras lentamente me quitaba la ropa. Me dejo desnudo solo con mis tines puestos.
- Así hermoso, te ves fantástico! – dijo mientras acariciaba mis muslos entre sus grandes manos. Tenía destreza en sus dedos para tocar y me encantaba lo que arrancaba en mi cuerpo.
Yo estaba ya entregado para lo que el deseara de mi. Estaba ansioso y quería ver lo que tenía para mí. Fui a su pantalón directamente, buscando sentirlo. Me dijo -¿quieres ver? - ¡Sí! – Conteste con ganas – ¿Quieres besarlo? - ¡Sí! – Volví a contestar, ansioso por ver.
Se quito la camisa dejando su torso desnudo y lentamente comenzó abrir su pantalón. Debo decir que se veía…precioso…descomunal! Y fue lo que salto ante mi vista. Quede totalmente sorprendido con el tamaño de su miembro que brillaba ante mis ojos.
- ¿te gusta? – me dijo mientras yo solo lo miraba sorprendido.
Yo no tenía mucha experiencia con los hombres solo conocía uno y esto me parecía lo máximo. Claro que me gustaba lo que tenía frente a mis ojos, era hora de probar otros manjares. Mis manos ansiosas tomaron la delantera, suavemente mis caricias fueron bajando por su pecho hasta que su falo quedo entre mis dedos para sentirlo de tal forma, que la humedad de mi miembro escurría . Busque besarlo pero mi boca resultaba pequeña para todo ese pedazo. Pero lentamente fui adquiriendo habilidad hasta llegar a adaptar mis labios para no dejar nada sin devorar. Creo que hacía mucho tiempo que no lo hacía con tantas ganas como en ese momento, estaba alucinado con su forma, con su textura, con su sabor. Ese hombre estaba despertando mi máximo libido, no dejaba de acariciarme y decir lo mucho que le gustaba lo que le estaba haciendo yo. Sus palabras me estimulaban a tal punto que no daba más de deseo de sentirlo todo dentro de mí. Me di vuelta y puse mis manos sobre el capot del auto, abrí mis muslos en clara señal de querer que me penetrara, fue tan delicado al comenzar buscando sentir mi humedad que estaba preparado para recibirlo, al comienzo fue doloroso, que el tamaño importa en algunas ocasiones, pero fue tan fugaz porque el placer comenzó a subir por las fibras de mi cuerpo con cada centímetro que iba entrando. Aquel pedazo entraba y salía de mí arrancándome alaridos de placer con cada embestida que me llevaron al éxtasis en segundos varias veces, dejando mis piernas débiles y temblorosas. El era vigoroso y estaba dispuesto a darme más hasta dejarme completamente saciado.
Me alzo entre sus fuertes brazos y volvió a penetrarme como una estaca en mi interior hasta dejarme sin aliento. Y volvió a embestirme con fuerza, de una forma dura y sin parar hasta dejarme al borde de quedar desfallecido de tanto placer. No podía reponerme de aquella oleada de orgasmos que estaba teniendo. Volvió a colocarme sobre el capot del auto mirándolo a él para que vea como jugaba con su miembro en mi entrada que ardía, lo frotaba en mis nalgas para que siguiera gozando la sensación de no terminar jamás y volver nuevamente a darme otra batalla donde iba a darme hasta que volviera a quedarme sin aliento. Así me tuvo no se cuanto tiempo hasta sentir que estaba agotado de irme una y otra vez y esperar que él dejara su última gota sobre mí en un último arrebato que terminamos gritando de satisfacción.
Aquella noche no volví a mi casa. Mi novio… es historia y cuando mi automóvil o yo necesitamos un service tengo donde encontrar lo que necesito…un buen mecánico
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Re: JINDA HELP IN THE NIGHT

Mensaje por yuuko_jin el Sáb Ene 05, 2013 6:47 pm

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Última edición por yuuko_jin el Sáb Ene 05, 2013 6:52 pm, editado 1 vez
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Re: JINDA HELP IN THE NIGHT

Mensaje por yuuko_jin el Sáb Ene 05, 2013 6:48 pm

waaaaaaaaa me gusto muchooo Ueda sucio vio como le eran infiel y se encotro con Jin mientras huia que bien por que asi lo consuela y de que manera!!! esta muy genialoso tu shot Danny
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Re: JINDA HELP IN THE NIGHT

Mensaje por Princesa Saranini de Ueda el Dom Ene 20, 2013 3:37 pm

zorraaaa metiche!!!!!!!! T_T y viejo pelotudo!!!!!! :( ueda es muy machito! sfdf jajajja pero como ame a mi pervertido que se quedo de mirón y luego fue y se saco ganas con alguien tan guarro y caliente como jinjincito! qw LO AME dfdfg
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