El cuchillo de la paz : ♪ Akanishi Jin ♪ Meisa Kuroki ( oneshot del dia de los muertos)

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El cuchillo de la paz : ♪ Akanishi Jin ♪ Meisa Kuroki ( oneshot del dia de los muertos)

Mensaje por Princesa Saranini de Ueda el Sáb Oct 27, 2012 2:07 pm

No me leas… buuu!... ¿Te asuste? Jajajaja
FELIZ DIA DE LOS MEURTOS >.<

PERSOANJES famosos:
♪ Akanishi Jin
♪ Meisa Kuroki
♪ Tiara Akanishi
♪ Erika Toda
♪ Minki Choi (coreano)

esto lee lo al final :p por eso lo oculte
Spoiler:
Stephen king:

*La muerte se había convertido en algo normal.

Verídico:
Se rompieron mis auriculares y escuche esa conversación ñ.ñ aun no se si murió mi vecina :P y pregunte en la facultad (universidad) y las balas se liman con alcohol por que se dilata y hacen menos ruido y se rompen mas fácil contra el objeto haciendo mas daño XD

Minki estaba rodeado de las cajas de la mudanza. Sintió un escalofrío y vio de refilón asía la casa de enfrente, en la segunda planta vio una niña sin expresión que lo miraba fijamente. Su mujer lo llamo y el se giro para ver que quería.

-Ayúdame con esta que pesa mucho- le pidió mientras intentaba sacar del camión una caja que tenia en la etiqueta el nombre de su único hijo. Se la paso y regreso a ver la casa de enfrente. Esa niña le daba miedo sin más razón. Ella cerró bruscamente la cortina y el creyó poder escuchar el ruido de las argollas ser arrastradas por el barandal que sostenía las cortinas, cerca de su oído. Como el zumbido de un mosquito en la noche.





Erika estaba en le tren de regreso del instituto a su casa, media dormida o media despierta escuchaba la conversación de los dos chicos de atrás de su asiento. Se le había roto días atrás el reproductor de música y desde entonces lo mejor que podía hacer para distraerse esos 15 minutos de viaje era escuchar lo que los demás hablaban.

-Ya no la suporto mas, Yamapi! Te juro que solo por Tiara estoy aun ahí.-no podía ver al chico pero supo de alguna manera que este se tomo la zona de entre sus ojos con dos de sus dedos y apoyo la cabeza contra el cristal de la ventanilla-esta cada día mas loca y me hace la vida imposible-Erika sentía como el chico movía el pie contra el suelo del tren, nerviosamente, para poder controlarse un poco-

-Yo te ayudo en lo que necesites, amigo- prometió Tomohisa mirando asía adelante, solo dedicando le una mirada de re ojo a Jin-

-Te juro…-se callo sin decir más, solo suspiro cansado.

-¿Qué?- lo interrogo esta vez mirando lo serio.

-Que… Que, la mato… lo se. ¡Ya no la soporto!- exclamo tratando de controlar el timbre de su vos para no llamar la atención, su pie no dejaba de moverse contra el suelo del tren.

-Yo te limo con alcohol las balas- afirmo con la vos sin ser afectada en lo mas mínimo por su moral.

-Si pinta las manos no llego a disparar- balbuceó

-Papá tiene un arma, le limo la punta y el numero y nadie sabrá nada, no ahí forma que lo sepan, no tienen relación- puso su mano en la pierna de Jin para darle fuerzas. Erika estaba entre maravillada y asustada por lo que estaba escuchando. – ¿Salimos el Sábado por unas chicas?-intentaba distraer a su amigo, para que deje de pensar en la yegua de su esposa.

-Nos mensajeamos- dijo mientras se lavando de su asiento y saludo a su amigo con un juego de manos que ellos habían creado- ¿Sí?- Yamapi se movió para darle lugar a que pase su amigo, sentándose en el lugar de la ventanilla el ahora.


Erika se levanto con miedo de su asiento y se dirigió a la otra puerta de salida. Ellos dos solo habían bajado en esa paraba. Ella bajo la mirada y apretó con fuerza la manija de su bolso, caminando lo mas rápido posible esas dos cuadras a su casa. El detrás de ella por un momento, luego la pasó y siguió el rumbo a su casa.



Gira pesadamente la llave y abrió la puerta, entro con cuidado, sabia que a esa hora su nena ya se encontraba dormida y no quería despertarla. Meisa se asoma desde la cocina con un cucharón manchado de tuco en la mano.

-Hola- saluda secamente y sin ganas. Ella se acerca e intenta darle un beso pero Jin corrió la cara y término dando le el beso en la mejilla. El gesto de Akanishi la angustio y bajo su libido pero aun así trato de no darle importancia y seguir adelante. Sintio un aroma lastimeramente conocido en el.

-Hola- conferencia ella bajando los hombros y cerrando los ojos- hueles a alcohol –movió los labios con odio y alzó las cejas- otra ves fuiste con ese amiguito tuyo por ahí ¿no?- se giro y con movimientos bruscos llenos de furia y enojo, se fue a revolver la pasta para que no se le peque al fondo de la cacerola.

-¿Ya vas a empezar otra ves? ¡Soy yo el que sale todos los días a las cuatro de la mañana a trabajar y no regreso hasta la hora de la cena a casa! ¡Es MI plata y con ella hago lo que YO quiero-hizo énfasis en algunas palabras mientras se dirigía al baño a lavarse las manos luego de dejar la mochila en una silla que se encontraba cerca de su cama, en la habitación conyugal.

-¡Sabes que deje el laburo por que ella nació!- exclamaba desde la cocina revolviendo con odio y lagrimas la comida. Jin se secaba las manos con una tohalla.

-Mama se ofreció a cuidarla mientras tu trabajabas, por no quisiste, ¡Ahora no te quejes!-colgó la tohalla y apago la luz del baño, cerro por la mitad la puerta y con cuidado se asomo a ver como dormía la persona que mas quería en su vida. Rió al verla suspirar entre sueño y trato de adivinar que podría ser lo que soñaba, pero la silueta de Meisa lo distrajo de sus pensamientos y lo llevo al calvario de su realidad.

-Claro para que ella luego diga a cada rato lo mal madre que soy- le cerro la puerta de la habitación de la nena- la comida esta lista, anda a poner la mesa.¿Quieres?- Akanishi suspiro con los hombros caídos y fue a la cocina. Puso los paltos mientras que en silencio Kuroki sacaba la pasta y le ponía tuco.

Se sentaron en la mesa a comer.

-¿Cómo estuvo el día?- Jin le preguntaba mas por el de la nena que por el de ella.

-Espantoso, cada día esta mas caprichosa-tomo un poco de agua- ¿Qué hiciste vos?- le interrogo mirando lo fijo a los ojos.

-Nada-dejo el tenedor cerca del plato y estiro la mano para toma el queso- trabaje como todos los días- probo como le quedo la pasta.

-Ósea si hiciste algo- le dijo certeramente como un dardo lleno de veneno. Ya sabía que ahí entraba el inicio de otra pelea sin sentido con lágrimas y gritos histéricos por parte de Meisa. Suspiro use sonó el cuello con un movimiento.

-Yamapi se lastimo la mano con una hoja de hierro, lo tuvieron que suturar, creo que le dieron 3 puntos- intento de cambiar la conversación.

-Se lo merece de seguro andaba de idiota- con ese comentario se le borro la idea de follarse a su esposa para dejar la feliz por esa noche.

-Creo que tomare el turno de la tarde del sábado- Kuroki se levantó enojada de la mesa y se apoyo en la mesada conteniendo sus lagrimas, dándole la espalda a Akanishi.

-El sábado dijiste que iríamos a comprar le ropa a Tiara – se giro para verlo y furiosa le tiro un cachetazo cuando se le acerco.

-¡Para! ¿Qué te pasa? –llevo su dedo índice a la sien y lo giro unos grados- ¿Estas loca? O ¿Qué?- Ella con lágrimas en los ojos le grito haciendo fuerza con su garganta.

- ¡TE ODIO! ¡TE ODIO! ¡TE ODIO! –Se limpia unas lágrimas con la palma entera de la mano derecha mientras regresa a presionar sus manos en la mesada. Las palabras de odio que le dedico el dolieron el lo mas profundo de su alma, el aun no podría creer que la chica linda y divertida de la cual se había enamorado era esa bruja. Al final si es como dicen: que las mujeres luego de firmar la libreta de matrimonio cambian radicalmente y se ponen como ogros, el jamás creyó esto, pero ahora lo estaba viviendo. Y muy a su pesar todo el amor que le tuvo en algún momento de su crononología se había esfumado.

Frustrado sexual y emocionalmente se levanto con su palto en la mano, aun a medio comer y lo disponía a dejar en el lava platos, cuando ella se le tiro encima asiendo que se le caiga al suelo el plato, y con los puños cerrados le pegaba en el pecho gritándole que lo odiaba y que era lo peor que le había pasado en la vida que se arrepentía de conocerlo y aun mas de tener a Tiara.

Jin podía arrepentirse de muchas cosas, algunas mas malas que otras pero: ¡Jamás de Tiara!. Eso le dolió mucho más que los golpes que recibía con violencia furiosa. Sintió que su mundo cada día estaba más roto. Que estaba solo, de verdad. No podía creer aun que a el le había pasado Meisa Kuroki por encima de esta forma. Ya no se sentía más hombre. Por que ya no sentía nada. Solo un vacío eterno y amplio en le centro de su pecho que crece con cada lagrima derramada.


Vio que cerca de la tabal de picar la cuchilla manchada de tomate y la tomo inconcientemente con un movimiento mecánico. Ya no era el él que tomaba las decisiones, si no que solo era reacción a cada estimulo que le llegaba. Sin darse cuenta de lo que hacia le clavo debajo del ombligo la cuchilla y le realizo lentamente un corte horizontal en el vientre insidiosamente. Meisa abrió los ojos muy grande, dando la sensación que estos se le saldrían de las cuencas que los contenían. No podía pronunciar palabra alguna por culpa del dolor que experimentaba, el aire no entraba a sus pulmones por más que la boca estaba abierta. Lentamente callo al suelo. Manchando de sangre los muebles blancos y el suelo mugriento.

Jin por fin pudo sentir algo humano: la sangre tibia de su fura ex mujer en su mano. Por que luego de esto lo mas seguro, es que ella no quiera verlo nunca más. Miro la mano y se asusto al verla llena de sangre, la cuchilla se le resbalo. El olor férreo de la carmesí ambrosía le llenaba nauseabundamente los pulmones.

-¿J-jin…- no podía pronunciar las palabras. Su cerebro ya no estaba funcionando bien por la falta de sangre y el dolor profundo que sentía en las entrañas. Intento levantarse pero se resbalo. Su cuerpo le era demasiado pesado. La angustia creció dentro de ella y las lágrimas comenzaron a salir desesperadamente en busca de un consuelo… un algo.

Ambos giraron la cabeza hacia la habitación de Tiara cunado escucharon un ruido. Jin sin dudarlo dejo sola a Meisa y fue a ver que pasaba en la habitación. Abrió la puerta con cuidado y no noto que una sombra extraña del reino de cronos acunaba los sueños de su pequeña. Cerró con cuidado la puerta y se dirigió al baño donde se lavo las manos sin verse en el espejo. No quería ver en lo que se estaba convirtiendo. El agua era rosada y dejaba gotitas rosas por el borde con el movimiento de la mano. Cuando camina de regreso a la cocinar ve un camino de sangre y la encuentra semi recargada en el sillón blanco de la sala sosteniendo se, con la mano izquierda, el intestino que le colgaba del cuerpo y con la otra llamando a lo que el creía era la policía.

Corrió a donde ella se encontraba y con el codo le golpeo la nariz, rompiendo se la con un ruido seco y sacando le mas sangre a su cuerpo. Kuroki callo al suelo apoyando ambos codos en el para evitar así golpearse la cabeza. El movimiento tan brusco le hizo salir más su intestino para afuera de su cuerpo. Akanishi colgó el teléfono antes que alguien del otro lado lo atienda.

-Eres un…- pero Jin llevo un dedo a la boca de la chica callándola.

-Shhh… -alejo el dedo al ver que se callo y coloco su otra mano detrás de la cabeza de Meisa y con cuidado la recostó en el suelo- vas a despertar a Tiara.-murmuró muy bajito para que nadie mas que ella lo escuche. Sentía escondido en le fondo de se cráneo encerrado a un niño, que algunas fue jovial y de amplia sonrisa alegre, en una cárcel de oscuridad y tinieblas que lo miraba reprochando su accionar en murmuros inexistentes.

Kuroki se sentía mareada y con los parpados pesados. Intento levantarse pero Jin la retuvo por los hombros contre el suelo frío. No sabía que iba a pasar o que debía de hacer, pero si ya estaba hecho no iba a dar marcha atrás y terminaría esto de una buena vez y para siempre.

-Jin –tosió un poco de sangre- llama a…una… ambulancia- tosía mas sangre con cada palabra salpicándose la cara y los brazos de Aknishi.

-No. Lamento que esto termine aquí pero no la voy a llamar- en verdad lo lamentaba, al final era la madre de su linda y querida Tiara. No quería este final pero no vio otra salida. No sabia que hacer si ayudarla a morir o esperar a que sola muera pero no pensó (en ninguno de los casos que se represento mentalmente) que aun ella tenga fuerzas como para darle un golpe de puño y tirarlo al suelo.

Se levanta con dificultad del suelo ayudándose del sillón y corre sosteniendo se el intestino con las manos, aun que un poco de el se le sale de su lugar de origen. Mal logrando la huida casi al llegar a la cocina lo pisa provocándole un dolor indescriptible y cayendo suelo. Levanta un poco la cabeza y ve el cuchillo con el cual Jin logro abrirle la piel y los músculos abdominales. Se arrastra unos paso y con ella a sus viseras. Toma el cuchillo con la intención de protegerse. Ella no se sentía capas de de lastimarlo pero dadas las circunstancia…. ¡Temía también por la vida de Tiara! Los ojos de Jin ya no eran los mismos, estos eran vacíos y sin expresión alguna.

Lo vio venir calmo y en silencio mirando la sufrir sin inmutarse. Con su mano temblorosa levanto en lato el cuchillo.

-Vete de aquí, ¡déjanos y no regreses!-grito con sus ultimas fuerzas levantando se sin tomarse la molestia de juntar sus entrañas que colgaban de su vientre supurando sangre. Corrió y le clavo el cuchillo filoso en le hígado. Sus fuerzas no la ayudaron para lastimarlo más ya que se desvanecía con su última acción. Cayendo al suelo y lastimándose el cráneo del golpe. De su cabeza salio un liquido amarillo viscoso.

Jin no sentía dolor. Pera el eso ya era algo desconocido gracias a la adrenalina que corría por su sangre, solo tomo por el mango el filoso objeto y lo retiro lentamente pronunciando un leve gemido al final.

Luego de unos días, un olor extraño y nauseabundamente dulzón salía de la casa Akanishi. Los vecinos intrigados llamaron a la policía local. Por lo general escuchaban gritos provenientes de la casa y últimamente esta muy callada. Cuando llego la patrulla, con dos agentes uno femenino y otro masculino sintieron un escalofrío recorrer su espalda y con una mirada se comunicaban lo que pensaban. Rompieron la puerta con ayuda de unos vecinos curiosos y entraron.

-¿¡AHÍ ALGUIEN?! ¡VAMOS A ENTRAR!- gritaba la mujer tapando se la nariz por el asqueroso olor que le provocaba arcadas y le giraba el estomago-¡AGGGG! –se quejo al ver a la mujer en el suelo con un alto grado de dolor en la cara y con las viseras a su alrededor. Termino vomitando el desayuno que su marido le preparo. Su compañero dejo a un vecino a cargo de la custodia de la puerta al escuchar las arcadas de su compañera y entro a la vivienda con la mano cerca de la funda de su arma reglamentaría. Le dio unas palmaditas en la espalda a la mujer y siguió camino por la casa con el corazón galopando en sus iodos, hasta que encontró en la habitación de la niña a un hombre muerto, sentado entre el buro y la cama de la niña, con una mano sosteniéndose la herida con sangre seca y con la otra abrazando la niña que dormía como si abrazara a su protector ángel de la guarda. Con pena comprobó que aun vivía y más aun que no presentaba herida alguna. Movió con algo de asco y fuerza la mano de del cadáver que estaba rígida, provocando que hiciera crujir las tiesos músculos, rompiendo un poco alguno de ellos. El ruido crujiente y la luz que entra por la puerta empezaron a despertar a Tiara que no lloro y se aferro al policía cuando este logro sepárala de protector padre.

Eika iba rumbo al colegio con sus nuevos auriculares escuchando música cuando vio cuchillar a dos vecinas arpías, les sonrío lo más amablemente posible y siguió su camino. Vio pasar una patrulla de la morgue y se pregunto si eso tendría relación alguna con lo que días atrás escucho. Se río y fue desviando se de su camino unas cuadras a ver que pasaba en el barrio que estaba alborotado. Un tiempo después se entero por medio de las arpías vecinas que Tiara fue adoptada por el policía. Lo que no supo fue que cuatro años mas tarde, le dio muerte con un cuchillo al policía y su mujer.

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Re: El cuchillo de la paz : ♪ Akanishi Jin ♪ Meisa Kuroki ( oneshot del dia de los muertos)

Mensaje por Usagi el Mar Oct 30, 2012 9:11 pm

waaa!!!! la culpa la tiene tiara! :o! interesante *w*... genialosa historia sara me encanto *es feliz despues de mucho tiempo el leer un fan fic tan bueno*
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Re: El cuchillo de la paz : ♪ Akanishi Jin ♪ Meisa Kuroki ( oneshot del dia de los muertos)

Mensaje por Princesa Saranini de Ueda el Miér Oct 31, 2012 12:31 am

no! tiara no la tiene! la mujeres luego del parto se deprimen algunas jamas superan el trauma, la que cambio y se puso loca fue meisa. luego jin y mas tarde tiara.
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Re: El cuchillo de la paz : ♪ Akanishi Jin ♪ Meisa Kuroki ( oneshot del dia de los muertos)

Mensaje por Usagi el Jue Nov 08, 2012 12:10 am

ahhhhhhh ahora comprendo mejor la historia.. pobre tiara.. como se leyo en un momento que la nena estaba abrazada ´por alguien entonces crei que la nena estaba maldita.. aparte de que los policias tambien se mataron entonces ccrei que si
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Re: El cuchillo de la paz : ♪ Akanishi Jin ♪ Meisa Kuroki ( oneshot del dia de los muertos)

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